sábado, 15 de marzo de 2025

Tres volcanes alineados en La fragua

 

CAPÍTULO LIII (fragmento)

AQUIS SUBMERSUS (ERNST)


Una vez más, Corostic miró el cristal del invernadero, decenas de metros debajo. Pero sus ojos afiebrados por la locura no vieron esos paneles, sino la imagen del Ojo del Silencio, en las cercanías de Metzadir; el estanque al que nunca se había arrojado. Sintió una vibración desconocida en sus piernas, y saltó…

Al entrar en posición vertical en el agua, sintió el latigazo de la piel contra la superficie, el hormigueo de miles de agujas en sus muslos y casi inmediatamente una frescura indescriptible que lo arrastró suavemente hacia las profundidades. 

En el piso cubierto de vidrios destrozados, Abel Corostic yace con la mitad inferior de su cuerpo seccionada. Se desangra rápidamente, pero en su delirio está bañándose en las aguas templadas del Esmeralda, el lago alimentado por el río que nace en el volcán Tronador. La última imagen que creen contemplar sus retinas es la misma que vio hace años, desde un avión, en las cercanías de Pucón, Chile: el Villarrica, el Quetrupillán y, al fondo, el Lanín, los tres majestuosos volcanes alineados como en una constelación. 



Los volcanes Villarrica, Quetrupillan en Chile y Lanin en Argentina. Foto: @RecorriendoMon


martes, 11 de marzo de 2025

El Cinturón de Fuego en La fragua

 

CAPÍTULO XXXIX (fragmento)

EL RETORNO DE LA BELLA JARDINERA



–Vamos a introducir ahora un tema que retomaremos en la próxima clase. En la provincia de Córdoba, hay varios parajes que permiten apreciar formaciones volcánicas. Existen tres áreas destacadas: la de Sierra de los Cóndores-Piedras Moras, constituida por coladas basálticas. Las rocas pardo-rojizas de la zona dan nombre al dique ubicado allí. Otra es Chaján, al sudoeste de Río Cuarto, y el más importante de todos es el distrito de Pocho, con volcanes que han soportado 10 millones de años de erosión. Algunos han perdido altura, pero aún evocan a los antiguos gigantes, como los conos del Yerba Buena y el Ciénaga.   

– ¿Hay alguna actividad volcánica residual allí? –preguntó un alumno de la segunda fila.

–Sí, todavía se encuentran manifestaciones hidrotermales. Para una reseña de episodios de vulcanismo en tiempos históricos, anoten: en nuestro país, las erupciones más recordadas fueron la del Quizapu, cuyas cenizas llegaron a caer en Buenos Aires en el año 1932. Respecto al Ojos del Salado, cuya erupción podemos ver ahora en vivo y en directo, tengan en cuenta que integra el Cinturón de Fuego, un círculo de actividad volcánica alrededor del Pacífico que se extiende desde Japón hasta América Latina y que cuenta con unos 300 volcanes. 



 Volcán de Fuego en Guatemala (foto gentileza Raúl Medina). 

sábado, 1 de febrero de 2025

Córdoba de las campanas en La fragua

 CAPÍTULO XXVI (fragmento)

Después de almorzar regiamente en un restaurante céntrico, aprovecharon la tarde para un último circuito por el centro histórico. Dividió el paseo en dos partes: durante las primeras tres horas, les hizo conocer las numerosas construcciones subterráneas realizadas durante la colonia y el siglo XIX: las celdas del Cabildo, que databan del siglo XVII y XVIII, la celda de castigo y reflexión del Colegio Nacional de Monserrat y la Cripta Jesuítica del Antiguo Noviciado. Luego del recorrido subterráneo, cambiaron a su opuesto: el de Córdoba de las Campanas, donde él podía explotar el hecho de oficiar de guía turístico en la ciudad argentina con mayor cantidad de iglesias de diversos orígenes y estilos. 

–Estamos en la Catedral, que comenzó a construirse en 1574 y demandó 200 años de trabajo hasta su finalización. La cúpula data de 1753 y en la bóveda de su nave central se puede apreciar la obra La Iglesia triunfante, del pintor cordobés Emilio Caraffa. Se trata de una de las iglesias más importantes del país. Desde la plaza por donde ingresamos se puede admirar su mezcla de estilos; incluye ángeles músicos de procedencia aborigen, torrecillas, curvas y cúpulas barrocas, ventanillas arábigas, esculturas de cuño aborigen en las torres y líneas rectas y simples del neoclásico en el frente. 

Mientras contemplaba el paisaje urbano desde los campanarios de la catedral y las iglesias de la Compañía de Jesús, Nuestra Señora de la Merced, la Basílica de Santo Domingo y Santa Catalina, notó cómo la fisonomía de la ciudad cambiaba conforme caía el sol y cómo se sumaban policías. 

Con una subida al Cabildo Histórico, donde los turistas pudieron apreciar mejor el rebatimiento de las fachadas del mismo sobre el piso, dieron por terminado el city tour. La pareja de italianos estaba tan encantada como exhausta.  




jueves, 12 de septiembre de 2024

El centro cordobés en La fragua (fragmento del Capitulo XXV)

 CAPÍTULO XXV

Dedicó cinco minutos a examinar la vista panorámica. Hacia el frente estaba la plaza, provista de abundantes árboles, con copas pobladas aún en esa época. En una esquina corría la calle principal, que conectaba con la que daba acceso al hotel. En la otra, una peatonal. A esa hora, ahí se ubicaban los agentes. De noche, seguramente la presencia policial sería más nutrida. Las cámaras del sistema de seguridad urbana estaban lejos y se enfocaban sobre todo en calles y peatonales. 

Acercando la vista desde las veredas de la plaza hacia el hotel se encontraban, a ambos flancos del edificio, las columnas de alumbrado público. Hacia su izquierda había algo todavía más interesante: el cartel vertical de una entidad bancaria, ubicado a unos 20 metros de distancia. Calculó que su longitud llegaba casi hasta el segundo piso del hotel. 

Volvió hacia la caseta que comunicaba con la azotea. Se apoyó contra la puerta para cerciorarse de que no hubiera ruidos cercanos. Abrió la cerradura nuevamente y descendió hasta el sexto piso desde el rellano oscuro, espiando antes de asomarse. Nadie a la vista.

Al descender por la escalera, se detuvo un momento en el sexto piso. La suite matrimonial VIP estaba marcada con el número 601.  




Tres volcanes alineados en La fragua

  CAPÍTULO LIII (fragmento) AQUIS SUBMERSUS (ERNST) Una vez más, Corostic miró el cristal del invernadero, decenas de metros debajo. Pero ...